Piel retazada

 

Autor: Renzo Franco Carnevale

 

 

 

Los ojos. Las suturas en torno. Lagos de sangre en bolsas que cuelgan. Hacia el ángulo derecho del sótano, una escalera sube tragándose la luz. Bandejas blancas de peltre sucias de órganos ausentes. La mano de un hombre se mueve en el extremo del brazo izquierdo un minuto antes de la vida. La voz de otro hombre sube desde la garganta hasta el traga luz del techo. Treinta segundos…Los oídos ajenos oyen los pasos del médico que se aproxima, y en la ventana de su misterioso castillo se enciende un relámpago. Diez…nueve. Su morgue personal esta abarrotada de cuerpos mutilados, los matices de sus pieles blancas se sonrojan en mi cuerpo. Frascos polvorientos se reencienden por doquier. En el suelo, derramada, una sustancia viscosa. Tres…dos…uno… Mi pie derecho se mueve, es más largo que el izquierdo. El corazón incontrolado de un asesino arremete en el pecho. Me asesta el médico cuatro golpes en el abdomen que fue de un gigante y de puro orgullo, de puro ego, hierve la sangre en los treinta retazos de cuerpos que voy siendo y sin reparo llora una niña muerta en mis ojos.